La música no es solo una actividad extracurricular. No es únicamente cantar canciones o tocar instrumentos pequeños.
La iniciación musical es una experiencia integral que impacta profundamente el desarrollo cognitivo, verbal, físico y emocional del niño.
Es el proceso pedagógico que introduce al niño al mundo del sonido, el ritmo, la melodía y el movimiento de manera lúdica y vivencial.
No se trata de formar músicos profesionales desde los 3 años.
Se trata de formar seres humanos sensibles, creativos y conscientes.
En esta etapa se trabaja principalmente:
Ritmo corporal
Exploración sonora
Canto natural
Movimiento libre
Discriminación auditiva
Juego musical
Uso de instrumentos de pequeña percusión
La música es una experiencia vivencial.